A lo largo de su existencia, los adultos mayores han pasado por distintas situaciones que los hacen portadores de experiencias únicas, las mismas que muchos quieren dejar como legado, para que sea contada y escuchada por los más jóvenes.
El adulto mayor vive una nueva etapa en donde se aferra a aquellas cosas que le produce deleite y que le genera satisfacción. La familia cumple un papel muy importante, ya que también puede ayudar a ubicar y comunicar esos detalles tan singulares que han caracterizado a su ser querido, su personalidad y sus gustos; como por ejemplo afición a las manualidades, la pintura, la música, participar de actividades sociales, etc.
Es posible y sano, concebir y asumir actitudes positivas sobre la tercera edad aceptando los procesos de cambio que acontecen, ya sea de forma paulatina o acelerada.
El calor humano tiene un peso en la vida de toda persona y para los adultos mayores no es la excepción, la visita de su familia, amigos u otras personas cobran un valor significativo que resulta reconfortante.
Es posible encontrar momentos en donde ellos y ustedes compartan y se regocijen de las cosas simples, pero gratificantes de la vida; como tomar un helado juntos, recordar anécdotas graciosas de la familia, una palabra de afecto, llevarle ese postre que tanto le gusta, colocarle uno de sus perfumes favoritos, entre otros.
¡Todos podemos mejorar su calidad de vida! ¿Cómo lograrlo?
- Deténte a escuchar a los adultos mayores.
- Interésate por sus gustos y motivaciones.
- Exprésales afecto, cariño.
- Propicia momentos para disfrutar juntos.
Recordemos que sus deseos y anhelos son un motor útil y necesario, especialmente en esta etapa de vida que presenta tantos cambios.